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Mié, Oct
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Al empezar el año, todo son buenos propósitos: apuntarse al gimnasio, comenzar la dieta, dejar de fumar, aprender o mejorar el inglés, son solo algunos ejemplos de esas metas que cada año nos planteamos y que muchos abandonan al poco tiempo. De hecho, cerca del 20% de los propósitos de año nuevo se abandonan en enero. Con estos consejos, lograrás cumplir tus objetivos.

Enero es el mes para proponerse realizar cambios y adoptar hábitos más saludables. El problema, es que también es el mes en que abandonamos todas estas ideas, año tras año. Pero, ¿por qué nos cuesta tanto cumplir estos buenos propósitos? Algunas de las causas son:

· Mala definición y planificación de la meta: Nos marcamos objetivos poco realistas y difíciles de alcanzar. Nuestras expectativas son demasiado altas y es imposible conseguirlas, lo que nos genera frustración.

· Impaciencia: Los cambios exigen tiempo. Un estudio reciente de Wardle et al. (2010) afirma que se necesitan 66 días para establecer un nuevo hábito.Pero hay otras variables psicológicas (como la motivación o la perseverancia) y otras de personalidad ejercen una importante influencia en dicho proceso.

· Pensamientos “derrotistas” o absolutistas: “Nunca lo conseguiré”, “total, ¿para qué? Es imposible…”. Lo que nos decimos a nosotros mismos condiciona la realidad. Pero todos somos capaces de aprender algo nuevo ya que la plasticidad cerebral es una característica intrínseca de nuestro cerebro, que se encuentra constantemente formando nuevas neuronas.

Según explican en Top Doctors, la fecha o la hora en que establezcas estos propósitos no es lo más relevante para cumplir con tus propósitos de mejorar tus hábitos de vida. Lo importante es que estos objetivos satisfagan tus necesidades. Estos son algunos consejos que te ayudarán a cumplir tus metas:

1. Ve de uno a uno. Fija  un único objetivo en lugar de intentar alcanzar varias metas a la vez.

2. Sigue la regla SMART. El cambio que vas a instaurar debe Específico, Medible, Relevante y Rastreable (SMART, por sus siglas en inglés). Por ejemplo: “voy a ir al gimnasio los lunes, miércoles y viernes por la mañana en este mes”, frente al objetivo inespecífico y poco alcanzable: “este mes iré al gimnasio”.

3. Ten claras las ventajas. Reflexiona sobre los beneficios de incorporar ese hábito en tu vida.

4. Crea subobjetivos. Establece subobjetivos para alcanzar la meta, por ejemplo, graduando el proceso en pequeños pasos o acciones alcanzables.

5. Fuera distracciones. Aléjate de cualquier estímulo distractor.

6. No subestimes la rutina. Incorpora la nueva actividad en tu rutina diaria. El primer paso es el más importante. No hay estudios que demuestren que empezar el día 1 de cada mes o el inicio de semana obtenga mejores resultados.

7. Práctica, práctica (y más práctica). Es el elemento clave del aprendizaje. Realiza la actividad según lo planificado, para facilitar la adquisición y automatización de la misma.

8. Deja las excusas. Evita las excusas del tipo: “Si total, por un día no pasa nada…”, “Ya empiezo mañana…”, puesta que merman la fuerza de voluntad.

9. No te boicotees. Controla los pensamientos irracionales del tipo “cuánto esfuerzo, para luego nada, como siempre” o “nunca lo conseguiré” … son pensamientos poco realistas que boicotearán el proceso de establecimiento del hábito y nos tentarán a abandonar nuestro camino.

10. Lo importante es el proceso. Es mejor que focalices tus mente y tus fuerzas en el proceso, no en el resultado.

11. Premia tu esfuerzo. Cuando alcances la primera semana o primer mes del cambio, date un premio (material o no).

12. Con ayuda de tu entorno. Implica a los demás: el apoyo social es muy importante. DIARIOPRACTICO.COM

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